IRAGINATION blog

Elecciones Presidenciales 2006: Resumen de mi jornada

Me levanto 5:45 AM. Un desayuno rápido, veo en la televisión la cobertura del evento. Las juntas están listas, sólo falta que se hagan presente los miembros. Yo soy uno de ellos.

Llego primero a mi mesa, junta 680 en la Facultad de Administración en la Universidad Estatal. Poco a poco empiezan a llegar los demás, la mismas caras de la vez pasada, con la satisfacción de que este día el proceso es más rápido, no hay que contar un millón de papeletas al final. Todos esperamos llegar temprano a la casa. Unos para ver los resultados. Yo para ver Hulk.

Ya estaba presente un delegado de Alianza País (Rafael Correa). Luego llegan otros, así mismo los del Prian (Álvaro Noboa). Algunas caras conocidas, otras nuevas. Personas humildes, observan todo pasivamente, conversamos, bromeamos. Esta vez uno por cada mesa, se nota la ansiedad. Ellos velan por su respectivo partido. A mí me interesa que no se quejen de que no les facilitamos la información requerida, o que el proceso haya sido irregular. También está presente una delegada de Participación Ciudadana. Se inicia la jornada, recibimos a los votantes.

Sentados en nuestra aula con aire acondicionado, qué mas podemos pedir. Esto es suite presidencial comparado con lo que les tocó a otros. Eso de las 9 de la mañana observo la primera novedad. Llega un joven del grupo de Correa, reparte el desayuno a sus compañeros, un pan y un vaso de algo. Se retira a visitar para seguir visitando otras mesas. Empezamos a bromear los miembros de la mesa ¿Y para nosotros qué hay? No sabemos si a los delegados les pagarán algo por estar allí presente, suponemos que sí. Pero al menos desayuno ya le tocó a los de Alianza País. Los del Prian observan sin hacerse problema. Al menos a nosotros, los miembros de nuestra mesa que debemos comportarnos imparciales, sabemos que no nos toca nada y que estamos allí de patriotas ya que nos eligieron al azar. Si alguien nos debería dar algo debería ser el Tribunal Electoral que nos eligió. Llega la coordinadora del mismo, le preguntamos ¿a qué hora el desayuno? “Ya mismo, ya mismo” responde bromeando. Se retira a seguir su trabajo. No queda más que tomarlo de ese modo. Ya sabemos que no hay nada, pero nada se pierde con preguntar. Seguimos trabajando con buen humor.

Transcurre la mañana. El tema de conversación del momento por su puesto es Política. Comentamos los puntos buenos y los puntos malos de cada candidato, lo que hemos visto en los medios, la campaña, qué pasa si gana el uno u el otro. Al final ninguno de nosotros conoce a los candidatos personalmente. No nos consta quién miente o quién dice la verdad. No nos queda más que basarnos en lo que hemos escuchado o visto. Todo va entre risas por las cosas absurdas, las incongruencias, las calumnias, o los cambios de camiseta que hemos visto. Al menos en esas horas del trabajo que nos tocó, no caben los apasionamientos.

Por ahí le preguntamos al delegado de Alvarito, “¿ustedes han de tener sus encuestas? ¿quién va ganado?” Que Alvarito va ganando en el extranjero nos dice. Es que ellos votaron primero. Resultados locales todavía no sabemos nada.

Ya son la 1 PM. Algunos miembros de mi mesa fueron a comer algo rápido. Yo espero mi turno en una media hora. Luego una nueva sorpresa. Llega de nuevo el joven de Alianza País, esta vez con una torre de tarrinas en mano. Deja tres, una para cada delegado en nuestra área. Y el vaso de cola. “Eso paga Venezuela” empezamos a bromear. Saluda, bromea con sus compañeros. Se retira. El resto de tarrinas ya tienen destino, así que sigue su recorrido. Y nosotros por acá “¿cómo? “ le preguntamos a los delegados del Prian. “¿A ustedes ya mismo les traen?” “¿El hombre más rico del país les ha de traer algo bacansímo?” Ríen tímidamente. El tiempo parece confirmar que no. Quizá comieron algo afuera, no sabemos, sólo podemos comentar lo que vimos desde nuestros puestos.

Después de comer algo, sigue la tarde. Da sueño. Ya queremos que den las 5 PM. Contar los votos e irnos a nuestra casa. Sigue la conversación. Un miembro de nuestra mesa dice tener panas en ambos partidos, los llama por teléfono. ¿Quién va ganando? Los de Noboa dicen que Noboa. Los de Correa dicen que Correa. En fin, no se sabe nada. O tal vez sí, ¿pero qué más les queda decir? Yo mando mensajes a mis familiares, pido que apenas den las 5 me manden los resultados que van a proclamar los canales de televisión. Es que nadie se va a esperar a llegar a su casa para saber. Y seguimos comentando. ¿Qué sería si a Alvarito se le vira la torta? Y es que ha invertido cualquier cantidad de plata. Desde el 98. ¿Morir llegando a la fuente?

Pasan las 4 PM. Una sorpresa más, llega de nuevo el joven de Alianza País. Reparte los últimos sanduches que le quedan. Nosotros bromeamos, “Propio!. Pan de Venezuela! Pasa uno!” pero en el interior estamos estupefactos. “Oye, este man, mira cómo (Correa) se preocupa de sus delegados. ¿Y que pierda?” Le sobran dos sanduches. ¿Quién los quiere? Pregunta en la muchachada. Nosotros no respondemos de inmediato, porque en fin solo bromeamos. Le deja uno a la chica de Participación de Ciudadana. El otro se lo deja a mi Secretario que estaba cerca. Él se lo da al delegado del Prian que estaba a su lado. Que la mortadela es “caucho” me comenta entre risas. Ya se había retirado el joven. Y nosotros en seguida a rayar a los del Prian, para integrarlos un poquito. “¿Y Alvarito? ¿Ni un vaso de quaker? Ya mismo llega el pavo”. Mi Secretario se pone optimista, “si así es ahora (Correa) cómo será cuando gane. Voy a asegurar mi casa”, sonríe. Ya veremos en su momento, a estas alturas del partido no se puede tener certeza de nada, pero nuevamente, como todos mis compañeros, sólo podemos narrar lo que hemos visto.

Dan las 4:45. Ya queremos empezar. Nos relajamos un poco, estiramos los pies. A esta hora ya no viene nadie. Leo los pasos a seguir para el escrutinio que se viene. Llegan dos nuevos votantes con las completas. Pero es legal, hay que atenderlos. Voten rápido! Al fin son las 5 PM. Cerramos la junta. Empiezan a sonar los celulares. Los exit poll dicen que gana Correa 57% a 43%. Será? No será? Los chistes y la chacotada empiezan, pero hay que contar. Nuestro trabajo es el que al final se contabilizará en el resultado oficial, aunque seamos sólo una mesita de miles. Abrimos las urnas, contamos. Los delegados y militares observan todo. En mi mesa gana Correa con las completas. Pegamos el resultado en la pared en la correspondiente notificación pública. Los delegados se retiran con los resultados tranquilos. Cumplieron su trabajo. Seguimos con la Consulta Popular. Justo cuando creíamos que nada podía ser más críptico que el acta de Diputados del mes pasado, aparece este rompecabezas. De alguna manera lo resolvemos, terminamos el conteo. Entregamos todo a militares y coordinadores. Al fin, nos despedimos, esperando no volvernos a ver hasta dentro de dos años. Cada uno para su casa.

Ah, y como les prometí, la foto de mi acta. Lamento mucho la calidad. La cámara me la llevaron de última hora en el almuerzo.

acta_elecciones_2006.jpg

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